Los cardillos son un vegetal silvestre comúnmente encontrado en la cocina mediterránea. Sus tallos son gruesos y carnosos, y las hojas son grandes, verdes y lobuladas.
El cardillo es una planta perenne que se cultiva específicamente para su consumo.
Los cardillos son conocidos por su sabor amargo y se utilizan en platos como las ensaladas, las sopas, las pastas y las guisadas.